NUEVA YORK (Reuters Health) - Consumir salsa de tomate un par de veces a la semana puede reducir el riesgo de cáncer de próstata, según los resultados de un estudio que involucró a alrededor de 48.000 hombres.Investigaciones previas habían arrojado resultados contradictorios acerca de si el consumo de tomates afectaba el riesgo de desarrollar cáncer prostático, indicaron Edward Giovannucci, de la Facultad de Salud Pública de Harvard, en Boston, Massachusetts, y sus colegas.Los estudios se habían enfocado, en su mayoría, en el licopeno, un antioxidante abundante en el tomate. Los antioxidantes ayudan a protegerse del cáncer y de la cardiopatía al neutralizar las moléculas dañinas conocidas como radicales libres de oxígeno.En el presente estudio, publicado en la edición del 6 de marzo del Journal of the National Cancer Institute, el equipo investigador analizó datos de 47.365 hombres que participaron en el Estudio de Seguimiento de Profesionales de Salud.Los hombres completaron cuestionarios dietéticos en 1986, 1990 y 1994. De 1986 a 1998, 2.481 participantes fueron diagnosticados con cáncer de próstata.Basados en los resultados, los investigadores fueron capaces de calcular la cantidad de licopeno consumida diariamente procedente de todos los alimentos.Los hombres cuyo consumo promedio de licopeno fue de 18.780 microgramos diarios tuvieron un 16 por ciento menos de riesgo de desarrollar cáncer de próstata que los que tomaron 3.415 microgramos de licopeno diario.La reducción en el riesgo de cáncer de próstata también fue mayor cuando se tomó en consideración la salsa de tomate, indicaron los autores. Los hombres que consumieron dos o más porciones de salsa de tomate a la semana fueron el 23 por ciento menos proclives a desarrollar cáncer de próstata durante el período del estudio que aquellos que comieron menos de una porción de salsa de tomate al mes.El vínculo con el consumo de licopeno y de salsa de tomate persistió después de controlar factores como el consumo de frutas y vegetales, así como el uso del aceite de oliva, indicó el informe."De los datos disponibles, sugerimos que aumentar el consumo del tomate y de productos elaborados con tomate puede ser prudente", indicaron Giovannucci y sus colegas."Sin embargo, habría que evaluar de forma específica la eficacia e inocuidad de las píldoras que solamente contienen licopeno", concluyó.Journal of the National Cancer Institute 2002;94:391-398