jueves, 8 de octubre de 2009

A los niños no les molesta la fibra agregada en comida escolar

Traducido del inglés: jueves, 2 de julio, 2009
Por Amy Norton
NUEVA YORK (Reuters Health) - Los alumnos no se darían cuenta del agregado de fibra adicional en los alimentos que consumen habitualmente, lo que sugiere que las escuelas podrían ofrecerles comidas más saludables sin que los niños las rechacen.
Un estudio piloto, publicado en Journal of Food Science, analizó si los alumnos de escuelas primarias tenían tantas ganas de comer burritos y galletas con chispas de chocolate preparadas con granos integrales y fibra, como las versiones habituales con harina blanca refinada.
Durante 13 semanas, 459 niños en una escuela primaria en California, Estados Unidos, recibieron las versiones ricas en fibra y las habituales en distintos días.
El equipo halló que, según la cantidad de comida que los niños solían dejar en sus bandejas, los alumnos aceptaron con agrado los alimentos con fibra agregada igual que las variedades con harina blanca.
Eso fue especialmente aplicable a las galletas, que fueron un éxito sin importar el tipo de harina utilizada para el horneado.
Los resultados, para el equipo, sugieren que las preferencias de los niños no deberían ser un obstáculo para preparar comidas escolares más saludables.
"Esos resultados deberían alentar a los responsables de los servicios alimentarios de los distritos (escolares) en Estados Unidos a comenzar a incluir ese tipo de productos, si ya no comenzaron a hacerlo", dijo a Reuters Health la doctora Maria Botero Omary, profesora asistente de la California State University.
Estudios demuestran que los estadounidenses suelen comer poca fibra, que está presente en frutas, verduras, porotos y granos integrales, como avena, cebada y panes y cereales de trigo integral.
Sólo el 10 por ciento de los niños estadounidenses consume 85 gramos diarios de granos integrales, que es lo que recomiendan las guías alimentarias en el país norteamericano.
Según Omary, eso podría contrarrestarse con la inclusión de más granos integrales ricos en fibra en las comidas escolares, en especial cuando se agregan en los alimentos que los niños conocen.
Las galletas "de prueba" contenían cebada rica en fibra, mientras que los burritos se hacían con tortillas con una mezcla de harinas integrales y ricas en fibra.
ConAgra Foods Inc. suministró los productos de granos y financió el estudio.
Para el equipo, los próximos estudios estarán orientados a conocer si los alumnos aceptarán tan bien versiones con fibra de otros productos de la cafetería, como la pizza, las pastas y las patitas de pollo.
FUENTE: Journal of Food Science, junio/julio del 2009Reuters Health